miércoles, junio 29, 2005

Reseña sobre la parada de Portsmouth

200 años despues los ingleses han vuelto a jugarnosla como nos la jugaron los franceses en el cabo Trafalgar en 1805.
Volvemos a ver como saben vender lo que fue una victoria pirrica que si no se hubieran dado las condiciones de desorganizacion corrupcion y nepotismo de nuestra Armada (y no digamos la francesa) habria sido una paliza mas a los piratas britanicos.

No entraremos a discutir como se gano la batalla,remito al que quiera tener una idea al magnifico libro de Perez Reverte, solo destacar la verguenza ajena por ir al "sarao" de los ingleses y ser ninguneados una vez mas .

Nunca nos hemos soportado,ellos son y seran el enemigo de España.Podemos tener nuestras diferencias con otros paises,Francia, Alemania, Portugal... guerras de por medio incluso pero siempre nos hemos acabado tolerando. Con Inglaterra no.Siempre seremos adversarios y mas mientras continue esa verguenza que es Gibraltar, clavada en sur de España.
Es por esto por lo que no entiendo como la Armada y el Gobierno se ha pretado a esta pantonima de desfile naval y mas ninguneando la presencia de nuestros buques.Parece que el honor y el orgullo son bienes escasos en estos tiempos.
Lo unico positivo fue ver la chatarra de barcos ingleses y a nuesto magnifico Blas de Lezo ,punta de la tecnologia naval.
Todos recordaban a Nelson,yo no;un suicida con suerte,si recuerdo a nuestros marinos caidos en la batalla ,a nuestros buques mandados al matadero por politiqueos de entonces tan despreciables como los de ahora.
Desde aqui el recuerdo a unos heroes que dieron su vida por España con mas o menos voluntad por su parte, pero que cayeron bajo nuestra bandera y parece que nadie se acuerda de ellos .
"Honor y Gloria" a todos de parte de los que os recordamos como orgullo de España y de la Armada. Como decimos en la Numancia "antes quemada que vencida".

Trafalgar 200 años


Diario de Cadiz.

Espectáculo y diplomacia en recuerdo de la batalla de Trafalgar
La parada naval congregó 167 navíos, entre ellos el portaaeronaves 'Príncipe de Asturias' y la fragata 'Blas de Lezo', ambos de la Armada española
Portsmouth.
El bicentenario de la trágica batalla de Trafalgar permitió ayer rememorar a Inglaterra los gloriosos días del pasado, cuando sus marinos mandaban en los mares del mundo. Durante una jornada que comenzó con un sol estival y terminó en diluvio, las autoridades británicas llevaron a cabo en el puerto de Portsmouth, el fastuoso y teatral despliegue naval . Unas 250.000 personas abarrotaron las playas y el paseo marítimo de la localidad inglesa, para presenciar las maniobras de casi 170 navíos llegados de 36 países con 30.000 marinos de todas las latitudes a bordo.
"Creo que Nelson se hubiera sentido muy orgulloso de ver un evento así abriendo las celebraciones de los 200 años", declaró entusiasmado el jefe del Alto Estado Mayor de la Armada, el almirante Sir Alan West. Un total de 21 salvas de cañón saludaron la llegada de la Reina al buque HMS Endurance, un buque rompehielos de la Royal Navy.
Desde allí, Isabel II, acompañada por el duque de Edimburgo pasó revista durante dos horas a la impresionante flota, distribuida en cuatro líneas de varios kilómetros y fondeada en el canal que separa Portsmouth de la isla de Wight. Más tarde, cuando el mar ya estaba picado y el cielo cubierto, la soberana se trasladó al portaaviones HMS Invincible, donde se celebró una recepción a la que también asistió el príncipe Carlos y su esposa Camila.
La victoria de los ingleses en 1805, bajo el mando del almirante Horacio Nelson, fue un golpe irreparable para la marina de Napoleón y el fin de la Armada Imperial española. Nelson, un estratega revolucionario a la hora de acorralar al enemigo, ganó la batalla, pero perdió la vida en Trafalgar, lo que le convirtió en un héroe nacional. Ayer, la reina alabó "sus supremas cualidades navales, su liderazgo con sentido de la humanidad y su valor de cara al peligro". Los países vencidos, Francia y España, accedieron a participar en la dolorosa efemérides, que los británicos han puesto buen cuidado en presentar como un signo de las buenas relaciones entre vecinos europeos, que antes fueron enemigos. "No está en nuestro ánimo el ser triunfalistas. Trafalgar es un hecho histórico y ésta es una oportunidad estupenda de estrechar lazos diplomáticos", afirmó el almirante West.
Francia contribuyó con seis navíos, entre ellos el portaaviones nuclear Charles de Gaulle.
La representación española, encabezada por el jefe del Estado Mayor de la Armada, Sebastián Zaragoza, estuvo integrada por el portaaeronaves Príncipe de Asturias y la fragata Blas de Lezo. Curiosamente, ambos nombres están íntimamente unidos a contiendas marítimas contra Inglaterra. Otro buque llamado Príncipe de Asturias participó en la batalla de Trafalgar, al mando del almirante Federico Gravina, que retornaría a Cádiz mortalmente herido. Blas de Lezo es el nombre de un almirante vasco que en el siglo XVII, derrotó a los ingleses.
El esfuerzo de las autoridades británicas por evitar que las celebraciones se interpreten como un gesto de triunfalismo les ha valido algunas críticas por querer ser excesivamente correctos. "Estoy segura de que los franceses y los españoles son lo suficientemente adultos como para apreciar que nosotros ganamos la batalla, e intentar camuflarlo me parece algo tonto" señalaba Anna Tribe de 75 años, descendiente directa de Nelson. Tribe estaba especialmente molesta con el espectáculo de luz y sonido, que a última hora de la noche simuló un enfrentamiento naval de la era napoleónica, no entre dos potencias, sino entre dos bandos ficticios, la flota azul y la flota roja, para que nadie saliera con el honor herido.
La puesta en escena con grandes veleros y actores disfrazados en traje de época, incluyó la representación de la muerte de Nelson. Algunos historiadores han considerado todo el montaje de cierto mal gusto, dado el carácter extremadamente sangriento de la pelea.

Luto en la 9º Escuadrilla


Revista Naval. Ferrol.

A primeras horas del pasado 9 de junio se daba la voz de alarma a bordo del portaaviones «Príncipe de Asturias» ante la desaparición del capitán de fragata Pedro Galiana Navarro, Jefe de la 9ª Escuadrilla. Las tareas de búsqueda se iniciaron de inmediato en aguas del Golfo de Cádiz con medios marítimos y aéreos, prolongándose durante varios días sin resultados positivos. El pasado día 16, abandonada ya toda posibilidad de recuperarlo con vida, se ofició una misa en su memoria en la Base Naval de Rota.No recuperados aún del golpe, los integrantes de esta pequeña pero fundamental unidad de la Armada recibían otro mazazo, el teniente de navío Pablo Alberto Mérida Villazán, piloto de la misma escuadrilla, resultaba gravemente herido el pasado viernes al sufrir un accidente mientras practicaba deporte a bordo de un ultraligero de su propiedad en el aeródromo civil «Tomás Fernández Espada», cercano al municipio gaditano de Villamartín. El TN Mérida Villazán fallecía poco después en el hospital comarcal «Virgen de las Montañas», dejando esposa y una hija de corta edad.Sirvan estas breves líneas como recuerdo y homenaje a todos los miembros de la 9ª Escuadrilla y de la Flotilla de Aeronaves de la Armada, a sus familias, compañeros y amigos.