jueves, febrero 24, 2005

Ejercicio Mare Aperto 05

BUQUES ESPAÑOLES E ITALIANOS REALIZARÁN MANIOBRAS COMBINADAS EN ITALIA

Esta mañana han partido desde la Base Naval de Rota rumbo a Italia, el buque de asalto anfibio Castilla y la Fragata Reina Sofia, para participar ,desde el próximo día 2 de marzo hasta el 14 del mismo mes, junto con buques de la Armada italiana , en unos ejercicios combinados denominados Mare Aperto 05, que serán dirigidos por el Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad Italiano (ITMARFOR). Además del buque de asalto anfibio Castilla y la fragata Reina Sofía, participarán dos helicópteros de la Flotilla de Aeronaves, un destacamento del Grupo Naval de Playa, y una Fuerza de Infantería de Marina de entidad Batallón Reforzado de Desembarco. El Mando del Componente Naval por parte española será ejercido por el Contralmirante José Francisco Palomino Ulla, Comandante del Grupo de Unidades de Proyección de la Flota, y el Mando de la Fuerza de Desembarco por el Coronel de Infantería de Marina Luis Martín de la Hoz, segundo Jefe de la Brigada de Infantería de Marina (BRIMAR) del Tercio de Armada. Estas maniobras, que se enmarcan dentro de los ejercicios que organiza periódicamente la Fuerza Anfibia Hispano-Italiana, creada en el año 1996, tienen como objetivo mejorar el nivel de adiestramiento y de procedimientos comunes de las Armadas de ambos países.

LOS DRAGAMINAS “EBRO” Y “ODIEL” CAUSAN BAJA EN LA ARMADA

Después de casi medio siglo de servicio

Mañana viernes día 25, a las 11:00 h. se celebrará en el Arsenal de Cartagena la ceremonia de baja en la Armada de los dragaminas “Odiel” y “Ebro” que será presidida por el vicealmirante Jefe del Arsenal de Cartagena, Rafael Martín de la Escalera Mandillo. La segunda escuadrilla de dragaminas costeros estaba compuesta por los buques “Tajo”, “Jucar”, ”Ebro”, “Genil”, “Odiel” , “Sil”, “Duero”, y “Miño”; estos dos últimos fueron dados de baja en la Lista Oficial de Buques de la Armada el día 16 de diciembre de 1999, el “Tajo” y el “Júcar” el 25 de enero de 2002, el “Sil” el 14 de marzo de 2003 y el “Genil” el 16 de enero de 2004. Todos ellos fueron botados en los Estados Unidos entre los años 1954 y 1959, causando alta en la Armada Española entre 1956 y 1959. Pertenecen a la clase “Adjuntant Redwing” (casco y quilla de madera). Tienen una dotación de 43 tripulantes. Su desplazamiento es de 390 toneladas; eslora 43,8 m; manga 8,5 m; calado 3,3 m; velocidad 9,5 nudos y una autonomía de 2.700 millas. Disponen de radar de superficie y sónar. Con este acto el “Ebro” y el “Odiel”, después de casí medio siglo de servicio ininterrumpido, concluyen su servicio causando baja en la Lista Oficial de Buques de la Armada. La nueva serie de cazaminas ya en servicio, está formada por el “Segura”, “Sella”, “Tambre”, “Turia”, “Duero” y “Tajo” y se culmina así el relevo de este tipo de unidades. Estos nuevos cazaminas participan en ejercicios multinacionales y en agrupaciones navales como es la Fuerza de Medidas Contra Minas de la OTAN en el Mediterráneo y están consideradas a nivel internacional como las unidades más avanzadas de su clase.

lunes, febrero 21, 2005

El Expolio Impune de Nuestras Costas

En los ultimos dias ha vuelto por aguas del Estrecho una empresa de saqueadores que con el beneplacito de ingleses y americanos y la excusa de buscar un barco ingles hundido en el siglo 17 pretende arrasar el inmenso conjunto arqueologico que tenemos en esa zona .Ultimo reposo de tantos y tantos marinos tanto españoles como de otras naciones y que deberia de ser del respeto mas sagrado para cualquier marino de nuestros dias.
Es una mas de las provocaciones a las que no respondemos con nuestra Armada y que hacen que no se nos tome en serio cuando submarinos y petroleros mas o menos piratas campan a sus anchas por nuestro litoral.
Parece que es mejor que tengamos algunos de los mejores barcos de guerra del mundo oxidandose en Rota o Ferrol ,que haciendo valer nuestros derechos y guardando nuestras costas. Para estar en Stanavformeds y demas chorradas mas nos vale una buena patrullera y no una F100 ; para que las queremos?,para presumir de barco?.Al que le guste leer le sugiero Cabo Trafalgar de Perez-Reverte,donde se da de sobra respuesta a esta pregunta.Este es un problema tan viejo como nuestra Armada.
El MD deberia enviar no ya una fragata ,pero si al menos patrulleras para apresar a estos piratas,aunque llamarlos piratas es dignificarlos,darles una patada en su culo anglosajon y devolverlos a su puñetera tierra de ladrones , por aqui ya los conocemos de antiguo.
Tan solo hay que pensar que ocurriria si la situacion fuese la inversa... facil, no? .Tendriamos españolitos apresados y denostados por saqueadores en las televisiones de medio mundo.
Ya esta bien de estar con la cabeza gacha,levantemosla y demostremos quienes somos ,como decia Mendez Nuñez mas vale honra sin barcos que barcos sin honra,a ver si los del MD se lo aplican.

Izar hara Corbetas para Venezuela

Venezuela encargará a Izar cuatro corbetas
El presidente de Venezuela, Hugo Chaves, ha confirmado en su programa radiofónico semanal dirigido a todo su país, que ha encargado a España cuatro corbetas.El coste de la operación se eleva a más de 600 millones de euros, unos 100 mil millones de las antiguas pesetas.Las últimas corbetas que se construyeron en España las hizo en la década de los 70 la Bazán de Cartagena. Fueron media docena de la clase Descubierta, ahora reconvertidas en patrulleros de altura.
La construccion ,probablemente, la llevara a cabo el astillero de Cadiz .

Continua la tarea de reconstruccion en Indonesia

Los miembros de la Operacion Respuesta Solidaria reconstruyen ya zonas afectadas por el tsunami .
VANESSA PERONDI/A. ATIENZA
Publicaciones del Sur.-SF.I.

Es como si lo contaran desde allí a través de la narración que hace de la misión humanitaria el alférez de navío Juan Antonio García Díaz, el hombre que no ha tenido reparos y sacado tiempo del tiempo para remitir toda la información a este periódico, fotografías incluidas en las que se ve a todos los participantes de San Fernando y “algunos de Cádiz que se sumaron cuando estaba haciendo la foto con la bufanda del Cádiz SAD”. Todos ellos son los protagonistas de una misión en la que lo principal es reconstruir el daño causado por los tsunamis en Indonesia, ayudar a la gente del lugar a rehacer sus vidas y enseres y encauzar un futuro que si bien sigue a expensas de lo deparen las fuerzas de la naturaleza, se ve en el horizonte con más claridad cuando manos que llegan desde tierras tan lejanas están apoyando su causa y sus temores.
El lunes 7 de febrero, por la tarde, divisaron los primeros contornos de Sumatra los efectivos españoles que viajaban a bordo del buque Galicia, un barco de la Armada que ya sabe, desgraciadamente, de muchos sinsabores por catástrofes o por guerras, no en vano fue un buque hospital en la reciente invasión de Irak y ha participado en las catástrofes naturales centroamericanas.
Al amanecer del día 8 llegaron al puerto de Lhokseumawe, el elegido para la descarga, lo más cerca posible de Banda Aceh, el destino final de la mercancía que transportaban desde España, aunque para llegar allí tienen que recorrer doscientos kilómetros en diez horas por carreteras “turtuosas”, para ya el día 9 y siguientes, realizar todos los trabajos para desplegar los efectivos. Es entonces, el día 12 por la mañana, cuando el contigente comienza a tomar conciencia de lo que hay delante, del trabajo que queda por hacer y de cómo ha debido ser la fuerza de la naturaleza desatada sobre esas islas paradisíacas y destino turístico de tantos millones de personas, muchas de ellas que encontraron la muerta admirando la belleza natural de la región. “La catástrofe humana y material es descomunal, y el trabajo de reconstrucción y ayuda más que necesario: aún se ven, incluso lejos de costa, hectáreas y hectáreas de escombros, casas desvencijadas o arruinadas y vehículos reducidos a chatarra. Mi imaginación es empujada hacia un surrealismo apocalíptico cuando contemplo incrédulo los barcos encallados sobre edificios de 6 metros o empotrados contra ellos”, cuenta el alférez de navío García Díaz en una crónica remitida a la Revista de Defensa.
“Durante este devastador recorrido apenas algún edificio apartado ha aguantado la embestida del muro de mar. El paisaje de la catástrofe tan sólo presenta toneladas de escombros y légamo, y miasmas de muerte”.
La actitud de los efectivos del Galicia es encomiable. Todos se apuntan a las listas de voluntarios para trabajar en Banda Aceh. Comienza el reparto de ayuda con la participación de los helicópteros mientras los aviones del Ejército del Aire transportan desde Pekamburu personal y material de organismos internacional. La Operación Respuesta Solidaria ya está al cien por ciento funcionando. De eso se trataba. De eso se trata todavía. Los tres equipos de los tres ejércitos codo con codo como si fueran uno

V.P./A. A. SAN FERNANDO El contingente naval español en Indonesia está mandado por el capitán de navío Antonio Hernández Palacios, comandante del buque Galicia mientras que el contingente terrestre lo manda el teniente coronel Manuel Godoy, jefe de la Unidad de Ingenieros. El contingente aéreo está al mando del teniente coronel Luis Gómez Guillamón. El contingente naval está formado por 293 efectivos más seis reservistas que se incorporaron el 11 de febrero y además de la dotación del buque Galicia lo integran la unidad aérea embarcada con tres helicópteros AB-212; una unidad sanitaria con 16 médicos y enfermeros organizados en un equipo quirúrgico y tres equipos médicos desplegables; un Grupo Naval de Playa, con dos embarcaciones tipo LCM y una unidad de buceadores de combate.

En cuanto al contingente terrestre, está compuesto por 245 efectivos y se organiza en una unidad de ingenieros compuesta por mando, plana mayor y apoyo al mando, compañía de caminos, unidad de castrametación, unidad de apoyo logístico, unidad de transmisiones, equipo de cooperación cívico-militar y sección de apoyo. Cuenta con material pesado como máquinas cargadoras, retropalas, excavadoras, empujadoras, motoniveladoras, rodillos, minimáquinas, dos plantas potabilizadoras de agua, una ambulancia y diversos vehículos de transporte. El contingente aéreo lo forma un total de 70 personas que estarán en la zona junto con al resto del contingente hasta que finalice la misión y ayudando a un pueblo “que lo ha perdido todo o casi todo. Aún conserva la capacidad de repornerse de este desastre”, dice García Díaz.

Expoliadores de Odyssey Marine el Estrecho

La Guardia Civil, alerta para evitar el expolio del 'Sussex' en Gibraltar
Los cazatesoros de la empresa Odyssey Marine Exploration persisten, aun sin tener permiso de la Junta, en su afán por extraer el excepcional botín de este navío del siglo XVII

FELIPE VILLEGAS

Diario de Cadiz
La Comandancia Marítima de la Guardia Civil de Algeciras mantiene abierto, desde el pasado mes de noviembre, un operativo en aguas gibraltareñas al objeto de impedir que al menos dos embarcaciones dispuestas por la empresa norteamericana Odyssey Marine Exploration con todos los adelantos técnicos y humanos expolien el fondo del mar en su afán por extraer el codiciado tesoro que guarda el HMS Sussex, un navío de 80 armas de bandera inglesa que naufragó en el área del Estrecho en 1694 a causa de una intensa tormenta.
La operación, abierta ante las denuncias de avistamiento de las referidas naves maniobrando en la zona, está resultando especialmente compleja por la red de informantes y los sofisticados medios desplegados por Odyssey, lo que está dificultando su localización. Es más, se sospecha que están parando en Marruecos, con lo que evitarían ser interpelados por la Benemérita.
El asunto es sumamente delicado puesto que, aunque la empresa carece de la preceptiva autorización de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía –que detenta las competencias en materia patrimonial– para realizar estas prospecciones, Odyssey tiene suscrito un contrato con el Royal Navy Museum de Portsmouth, institución que asesora al Ministerio de Defensa británico, que le faculta para acometer la extracción del Sussex –en tanto que barco británico– una vez que no haya dudas de que se trata de este pecio –de lo contrario se anula el contrato–.
La cuestión se complica más aún si se tiene en cuenta que no se quieren explicitar las coordenadas donde se halla hundido –unas fuentes refieren que a una milla de la costa, al este de Gibraltar; otras que a una milla de La Caleta, en la bahía de Algeciras, frente a la cara de Levante del Peñón–, confusión que está utilizando Odyssey para justificar su maniobra alegando que se produce en aguas de soberanía gibraltareña. Sin embargo, desde el Tratado de Utrecht Gibraltar carece de aguas territoriales, de lo que se infiere que, aunque el pecio tenga bandera inglesa, cualquier prospección en la zona debe contar con el plácet de las autoridades españolas.
Sea como fuere, Odyssey no ceja en el empeño. En su página web da noticia incluso de los preparativos para la expedición ahora en curso y que, según se ha alertado, podría estar removiendo y alterando el yacimiento arqueológico de la zona, lo que se tipifica como expolio. Las razones de Odyssey para perseverar, incluso arriesgándose a transgredir la legalidad española, son de peso: el Sussex portaba en su travesía un suculento cargamento de diez toneladas de oro y cien de plata, el dinero con que la corona inglesa pretendía sobornar a fines del XVII al Duque de Saboya para lograr su favor en la batalla contra Francia. Al cambio actual, el tesoro sepultado en el pecio superaría los 4.500 millones de euros, y de recuperarse sería el más valioso rescatado en los tiempos modernos.
presunto expolio. La presencia de Odyssey en la costa andaluza no es nueva. Iniciaron, igualmente sin permiso, sus prospecciones en 1998. Siguieron otras en 1999, 2000 y 2001 en las que peinaron, según reza en su web, más de 400 millas cuadradas de fondo de mar, localizando 418 objetivos potenciales y detectando la presencia de pecios fenicios y romanos. Cabe preguntarse qué efectos han tenido estos análisis sobre el yacimiento, máxime cuando se sospecha que podrían estar usando esta vez una potente aspiradora para succionar el pecio y sus alrededores, localizados a unos 800 metros de profundidad.
Se estima que en estos ocho años de idas y venidas, Odyssey ha invertido unos tres millones de dólares, cantidad que esperan amortizar con creces con la extracción del tesoro. De lo contrario, hace tiempo que lo habrían dejado. El acuerdo con el Gobierno inglés estipula que Odyssey se quedará con el 80 por ciento de los primeros 40 millones de euros rescatados. A partir de esta cifra, irá a medias con el Gobierno hasta que, pasados los 456 millones, el 60 por cien será para Gran Bretaña.
La prospección de 2001 contó con un curioso permiso expedido por el Ministerio de Cultura, lo que provocó la reacción de la Junta, que hizo valer sus competencias y, merced a esto, la Guardia Civil comprobó que Odyssey no sólo mintió al asegurar que rastreaba un pecio de nombre Cambridge, sino que se habían excedido en el perímetro autorizado y no siempre se había seguido el protocolo de que hubiese alguien de la armada española presente. Aquello originó la espantada de la empresa y unas declaraciones de la hoy ministra de Cultura, Carmen Calvo, afirmando que "nadie se llevará nada que pertenezca a Cádiz". Además, pidió a la Benemérita para que estuviese ojo avizor porque se sabía que regresarían, como así ha sido.
Aunque Odyssey ha anunciado que no hay dudas de que el pecio localizado es el HMS Sussex e incluso tiene pactada la difusión del rescate a través de la cadena de National Geographic, expertos como el director del Consejo de Arqueólogos Británico, George Lambrick, aseguran que "el proceso no nos ofrece confianza en lo que nos ha asegurado el Gobierno, que era que los asuntos arqueológicos serían prioritarios".