miércoles, febrero 09, 2005

El Sceptre abandona Gibraltar

EFE.
Algeciras. El submarino nuclear «Sceptre» zarpó de la base naval de Gibraltar poco después de las 9.00 horas, según fuentes del Ministerio británico de Defensa en la colonia.
El sumergible atómico llegó al Peñón el pasado 3 de febrero para reparar una avería en su motor diesel, lo que motivó las protestas de las autoridades españolas.
El Ministerio de Defensa británico había garantizado por escrito que el submarino saldría hoy miércoles, una vez reparada la avería en su sistema de propulsión convencional.

El Galicia en Lhokseumawe

NOELIA SENABRE
Diario de Cádiz.
El Galicia ya está en Indonesia. Ha tardado 26 días desde su salida de la Base Naval de Rota el pasado 12 de enero con la dotación de la Armada y 24 desde que zarpara desde el puerto de Alicante con la incorporación del personal y vehículos del Ejército de Tierra. El buque de asalto anfibio de la Armada española alcanzó ayer la costa de la isla de Sumatra al atracar en el puerto de la ciudad de Lhokseumawe, cargado hasta los topes de ayuda, material, vehículos y 536 militares, entre Ejército de Tierra y Armada.



Tiene una misión que cumplir con unas órdenes muy precisas: participar en la reconstrucción de Banda Aceh, una de las zonas más dañadas del sudeste asiático por los maremotos del pasado 26 de diciembre dentro del operativo Respuesta Solidaria puesto en marcha por el Gobierno español.
Ayer, su comandante, el capitán de navío Antonio Hernández Palacios, explicaba a Diario de Cádiz vía satélite desde el buque la primera percepción tras tomar tierra. "Lo que hemos encontrado es una imagen bastante impresionante, un verdadero drama humano", señaló. De ahí que Hernández Palacios considere prioritario la atención sanitaria de los habitantes de la zona.
"Son personas que lo han perdido todo y que hay que atender con rapidez por la naturaleza de lo sucedido", apuntó el comandante del navío en alusión a la proliferación de enfermedades que causan los cadáveres que todavía están por la zona tras los devastadores maremotos del pasado diciembre y las duras condiciones del terreno que dificultan aún más la capacidad de subsistir.
El responsable del barco y de su dotación no había puesto todavía ni un pie en tierra, pero tenía conocimiento de la situación por informes muy concretos elaborados por tres oficiales –dos del Ejército de Tierra y un tercero de la Armada– que hicieron de avanzadilla del contingente del Galicia para gestionar con las autoridades indonesias los permisos necesarios y la zona de actuación.
"Hemos tenido conocimiento de las zonas más dañadas por informaciones de los gobiernos. Ha pasado el tiempo y el centro de coordinación ha evaluado las prioridades. Nosotros, por nuestra parte, enviamos al Ministerio de Defensa las capacidades y las necesidades de cada lugar y así es como se ha elegido Banda Aceh", explicó.
Además, la información la completó el comandante del navío con las labores de descarga del buque después de atracar en el puerto de Lhokseumawe. Una tarea que también ha sido de lo más complicada porque la pretensión inicial era atracar en Banda Aceh sobre el domingo, pero al no encontrar ningún puerto en la zona, al parecer también destrozados por los maremotos, Hernández Palacios decidió enviar a varios helicópteros para realizar fotografías aéreas de la costa. Esta nueva visual y los contactos de los tres oficiales con las autoridades indonesias propiciaron que la zona elegida para atracar fuera Lhokseumawe, a 200 kilómetros de Banda Aceh, y que se retrasara un día la llegada del Galicia a la isla de Sumatra.
"Al final nos hemos decidido por este puerto por ser el más cercano a nuestra zona de acción. Esto permite que podamos enviar por tierra todo el material pesado que no es susceptible de llegar en lanchas. Es el material de la unidad de ingenieros del Ejército de Tierra, las aplanadoras, los bulldozers, las grúas, entre otra maquinaria, que tardará entre cuatro y seis horas en llegar para que puedan empezar allí, en Banda Aceh, las tareas de reparación de infraestructuras como carreteras, puentes y lo que proceda. Por su parte, el contingente naval, la Armada, servirá de apoyo en todo lo que necesiten con lanchas de desembarco, helicópteros y demás", explicó el comandante del Galicia para señalar después que entre ellos hay profesionales de barcos, como mecánicos, electricistas y expertos en soldadura.
Hernández Palacios contó también el caluroso recibimiento que tuvo el buque a su llegada al puerto de Lhokseumawe. "Es un puerto pequeño, en tamaño parecido al de El Puerto de Santa María, con dos muelles. Y allí nos esperaban varias autoridades civiles y militares con algunas grúas. Es el material que ellos pueden ofrecer", dijo para detallar después que les recibieron con los brazos abiertos y "con mucha simpatía". "Tienen un carácter parecido al andaluz, bastante abierto", apuntó el capitán de navío.
Hernández Palacios reconoció la dura tarea que les queda por delante para cumplir con su misión, prevista, en principio, hasta el 26 de marzo, que es la fecha tope que han dado las autoridades indonesias. "Aunque nosotros estamos preparados para lo que sea y tenemos cerca puertos donde el barco se puede aprovisionar", explicó el responsable del navío tras insistir en que esperarán órdenes superiores del Ministerio de Defensa al respecto.
"La tarea de reconstrucción será impresionante. Es como si Cádiz o San Fernando, ciudades que están al nivel del mar, fueran asoladas por el agua".
En total, según Hernández Palacios, en el Galicia han llegado a Indonesia 237 militares del Ejército de Tierra, entre ellos una Unidad de Ingenieros, así como 293 de la Armada, entre los que se cuentan una veintena de Infantes de Marina del Tercio de Armada (TEAR), con base en San Fernando, además de una Unidad Aérea de unos treinta efectivos de los helicópteros AB-212 también de Infantería de Marina y la tripulación del buque. Estos 530 militares llegan a los 536 con cuatro oficiales más y dos intérpretes.